Practique una postura adecuada
ENCONTRAR EL TOPE DE LA SUBIDA
Asuma la posición de dirección, prepare la postura y extienda el brazo izquierdo como sosteniendo un club.
Ponga su mano derecha debajo de su codo izquierdo (véase “A”).
La mano derecha empuja el brazo izquierdo y la espalda, levantando el brazo y elevando el pecho. Mantenga el brazo izquierdo y el eje del club sobre la linea de sus pies.
“Cuando llege al límite de girar su torso y la elevación del brazo (véase la “B”) ponga su mano derecha sobre su mano izquierda (como agarrando un club).“Esta es la parte superior de su subida”.
Ahora debe visualizar mentalmente y sentir fisicamente esta posición de manera de volver a ella automaticamente a fin de lograr su maximo potencial de su subida sin cambiar el ángulo.
Libere el palo
La tan común falta de potencia viene motivada en muchas ocasiones por una incorrecta liberación del palo en el momento del impacto.
Si somos capaces de liberar bien el palo, conseguiremos:
– Aumentar la potencia. La bola alcanzará mayor distancia. – Que la cara del palo se encuentre cerrada en el momento del impacto. Incrementamos así las posibilidades de hacer slice.
– La cabeza del palo saldrá de la zona de impacto sin perder trayectoria: lo que se convierte en golpes más seguros.
Para conseguir todo esto, le recomiendo que revise los siguientes puntos en su swing:
– El giro de sus muñecas ¿es el correcto?: por lo general, el escaso vuelo de la bola está motivado por un giro incompleto de las muñecas. Si mantenemos las muñecas firmes, levantaremos el palo fuera del plano e inclinaremos el codo izquierdo hacia el objetivo.
– La velocidad del swing ¿es suficiente? Le propongo que pruebe a realizar swings sólo con la mano derecha.
Asimilará así la sensación de liberar el palo con potencia, puesto que nos veremos obligados a realizar un giro mucho más rápido. Además le permitirá mantener el palo en línea durante el follow-through.
– Su movimiento ¿tiene la potencia necesaria? Realice un nuevo ejercicio: pegue swings con el driver, pero con las dos manos, asegurándose de girar las muñecas por completo durante el impacto, de forma que la muñeca derecha se quiebre durante el follow-through.
PUTTS EN LA LÍNEA
Para muchos amateurs resulta realmente complicado conseguir que sus golpes de putt sigan la línea necesaria para embocar la bola.
El problema suele tener su origen en la postura inicial con la que nos enfrentamos al golpe: las manos estarán demasiado cerca del cuerpo y por dentro de la línea de los hombros.
Lo más importante es que seamos conscientes de lo que estamos haciendo mal y para ello nada mejor que colocarse delante de un espejo y tratar de observar nuestra postura al patear, los fallos más habituales son:
– Mala colocación de la base del putt, que suele quedar levantada. Es importante asegurarnos de que la base está totalmente apoyada en el suelo puesto que, si está levantada, las manos se encontrarán muy bajas o bien estaremos trabajando con un tamaño de putt erróneo.
– Espacio entre el cuerpo y el palo: debe haber un mínimo de 7 cm. entre nuestro cuerpo y el grip del putt. Esto nos garantiza que la distancia a la bola es la correcta y, en consecuencia, que nuestras manos pueden moverse correctamente a través del golpe.
– Arquear demasiado la espalda, motivo por el cual muchos jugadores se quejan de dolor de espalda al patear. La espalda debe estar recta y curvada desde las caderas, con los ojos colocados directamente sobre la bola y los brazos “colgando” de los hombros. Por supuesto, no debemos sentir ningún tipo de dolor.
– Curvar correctamente los codos. Nuestros brazos no deben estar totalmente estirados, puesto que eso provocaría un balanceo difícil de controlar; pero tampoco podemos tener los codos pegados al cuerpo.
Si tenemos las manos muy pegadas al cuerpo, podemos provocar un golpe dirigido hacia fuera: el putt sube abierto con respecto a la línea.
Lo correcto en consecuencia es que los codos estén ligeramente curvados de modo que las manos queden justo a la misma altura que los hombros.
Manos y brazos deben colgar creando una línea recta entre los antebrazos y la varilla. El putt debe seguir el movimiento natural de los brazos y, de esa forma, se cuadrará correctamente en el impacto.
Bola en el talud
Que nuestra bola caiga en el búnker nunca es una buena noticia, pero si además tenemos la mala suerte de que “aterriza” justo en el talud, la cosa se pondrá aún más negra. En una situación de este tipo, conviene que sepamos cómo hay que “atacar” a la bola para conseguir un golpe, cuanto menos, correcto. Los pasos a seguir son: – Para colocarse a la bola, póngase en la parte superior del búnker, fuera de él y desde allí baje el pie derecho, prensando con él la arena para que quede lo más firme posible y no perder estabilidad. El pie izquierdo queda fuera del búnker y será necesario que doblemos la rodilla izquierda para mantener el equilibrio (la postura en principio es, cuanto menos, incómoda). – La bola estará posicionada bajo el hombro izquierdo. – Abra la cara del palo y apunte con el cuerpo ligeramente hacia la derecha del objetivo. – Baje el hombro derecho hasta que ambos hombros formen una línea paralela con la pendiente del talud. – Lleve el palo hacia atrás, formando una “V” respecto al talud y golpee con fuerza, justo detrás de la bola. Si realiza correctamente todos estos pasos, lo normal es que el simple impacto con la arena provoque que la bola salga hacia arriba, fuera del bunker.
Controle su giro
Uno de los problemas más comunes que presenta el swing de un jugador amateur es el de realizar un giro demasiado pronunciado o que va más allá de lo necesario. En definitiva: giramos de más, o mejor dicho, giramos más de lo que nuestro cuerpo admite.
No cabe duda que un giro potente y controlado nos permitiría alcanzar grandes distancias. Sólo hay que ver cómo lo hacen los profesionales… el problema es que ellos suelen estar en muy buena forma física y entrenan a diario para conseguir la necesaria fortaleza y flexibilidad. Cuando nosotros intentamos imprimir esa potencia a nuestro giro, lo más normal es que provoquemos que el cuerpo gire más allá de su capacidad y eso conlleva que nos veamos obligados a realizar una serie de “compensaciones” (levantar la espalda, doblar el codo izquierdo…) que sin duda influenciarán muy negativamente en el swing que definitivamente realicemos.
Para marcar la amplitud correcta que debe tener su giro, le recomiendo dos ejercicios diferentes:
– Hacia atrás: colóquese en su posición de partida habitual. Sin mover las caderas, levante el brazo derecho y llévelo hacia atrás lo máximo que pueda, pero sin forzarlo. Ahora, con la mano izquierda, lleve el palo hasta el brazo derecho: esa es la subida adecuada.
– Colóquese a la bola, suelte la mano izquierda del palo y coloque la mano izquierda por debajo del brazo derecho, con la palma izquierda por debajo del codo derecho.
En esa postura, haga el backswing, sin sacar la mano izquierda.
Cuando note que ya no puede girar más, esa es la amplitud correcta de su swing. Lo más normal es que si quita la mano izquierda de debajo del codo, aún pueda girar más, pero entonces estaría haciéndolo en exceso y eso sin duda influenciaría negativamente sobre su juego.